Volver a Cuentos - Volver a Inicio

OTROS TEXTOS
.
Gabriel Moraes
.

LOS PUNTOS NEGROS Y EL COLOR ROJO DE LAS MARIQUITAS

(   Leyenda   )

Las mariquitas son insectos muy pequeños, de forma semi-redonda y cubiertos por un  suave y aplastado caparazón de atractivos colores, pincelados  por supuesto por la madre naturaleza; son curiosísimas y les atrae la luz del sol, tanto que si se alejan, es difícil su regreso al lugar donde nacieron.

Cuentan los libros de los estudiosos que antes las tonalidades de estas criaturas mínimas eran lisas, no como las especies contemporáneas, y por extraño que parezca, existían de todos los colores vivos, menos el rojo…

También el libro de los libros, inspirado por Dios, relata que, aún antes de que se expulsara a Adán y  a Eva del paraíso, ya estaban los insectos en el mundo esperando la llegada de los seres humanos.

De manera que los hombres y los insectos han convivido desde épocas inmemoriales, aunque es conocido el dominio que los primeros siempre han ejercido sobre los segundos.

Todos los pueblos, constantemente buscan la felicidad y la tierra prometida donde vivirán en mejores condiciones, y prueba de ello es que esa búsqueda y la realización de ese anhelo, ha provocado guerras y levantamientos entre naciones e imperios.

La historia da fe de esas luchas y hace un poco más de dos mil años, se suscitaban revueltas en contra del invasor ejército romano. Los rebeldes salían de la nada y era imposible determinar su identidad individual porque los protegía el escudo numeroso de las familias, aldeas, tribus y ciudades judías.

Había que dar un escarmiento y el momento propicio llego para los conquistadores; los judíos aguardaban la venida de un Salvador, de un Mesías para liberarse del yugo opresor.

El popular influjo de las metáforas sobre las multitudes y la intachable conducta de vida de un Nazareno fue la oportunidad para aplacar estas demostraciones y malos ejemplos de desobediencia al orden establecido.

Jesús fue condenado a morir crucificado, no importaban las consecuencias si se derrama el pomo de esencias de un pobre inocente y los preparativos para su ejecución se cumplieron al pie de la letra.

Antes de morir, Jesús encomendó su espíritu al Creador y expiró. En los últimos minutos de angustia y sufrimiento, al lado del hijo, no puede faltar la presencia de la madre; sus ojos, heridos de dolor, se rompieron flagelados de sal y sangre.

Habíamos afirmado que las mariquitas son curiosas por naturaleza y en la cima del Monte Gólgota la luz del sol iluminaba con implacable resplandor; sangre y lágrimas negras salpicaron la diminuta redondez del insecto…

Desde fecha tan nefanda, ¡Oh increíble y verdadera huella del tiempo…! No hay mariquita que nazca sin puntitos negros, y algunas, hasta con tono encarnado brillante en su blando  caparazón.


INICIO - ARTES VISUALES - CERTÁMENES - CUENTOS - DE LA MÚSICA

ENTREVISTAS - FILOSOFÍA - OTROS TEXTOS - SÓLO POEMAS