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Flavia Costa
Una recorrida con Toni Negri
Tomado de la Revista Ñ del sábado 1 de noviembre del 2003
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Pasó los últimos 24 años entre la cárcel y el exilio en Francia. Recién en abril, el militante obrerista y teórico político Antonio Negri recuperó su libertad y su pasaporte. Decidió entonces dar la vuelta al mundo, conocer hasta los últimos confines de ese imperio que, según su difundida tesis se supone que no tiene centro ni locación, abarca el planeta completo y regula no sólo la política y la economía, sino toda la vida social. En estos pocos meses viajó a Alemania, Francia y Eslovenia, planea ir próximamente a China y hace unos quince días se aventuró a cambiar de hemisferio rumbo a Brasil y Argentina, donde sus polémicas teorías sobre el capitalismo global, su celebración del fin del Estado.nación y su esperanza en las potencialidades de la multitud para crear nuevas formas políticas fueron en estos años objeto de una atenta, explosiva y a veces desorientada recepción.

A los 71 años, Negri mantiene la vehemencia intacta de aquellos seres impulsados por un solo deseo (en este caso, la militancia marxista). Vino a Buenos Aires invitado por la revista Global en Español, mensuario que próximamente sacará su primer número en Argentina, y la Editorial Paidós y acompañado por el politólogo italiano residente en Brasil Giuseppe Cocco. Permaneció sólo cuatro días, desde el sábado 25 hasta el miércoles 29, y si bien al final se lo notaba cansado, llevó una agenda tan exigente como la de un primer ministro con un estado físico y anímico que envidió más de un joven profesor del Colegio Nacional Buenos Aires (donde el martes dio una conferencia pública) Con su sonrisa permanente, que contradecía la fama de pocas pulgas que algunos conocían y que otros dedujeron de su entrevista con Oscar Cardoso (publicada el domingo en Clarín), Negri se paseó por la ciudad destilando un aire afable, por momentos fervoroso, siempre absolutamente convencido de cada una de sus palabras. Lo que sigue es una crónica, día por día, un "Negri visto desde cerca" durante su visita al país.

Domingo 26. 19:00 hs.

Callao y Santa Fe

El avión llegó a medianoche. A mediodía, Negri ya está comiendo -frugal, apenas tímido- un asado con sus anfitriones, un núcleo paternal que no lo deja ni a sol ni a sombra. El único pedido del coautor de Imperio es que le respeten la sagrada siesta. A las 18:30 ya está todo listo en el hotel para la primera entrevista. Es el comienzo de una maratón en la que se le pedirá una y otra vez a Negri que responda, sin repetir y sin soplar, (a) la diferencia entre imperialismo e imperio; (b) si la multitud es un sujeto político (c) qué significa hablar de "predominio tendencial del trabajo inmaterial" en una sociedad repleta de expulsados del sistema; (d) por qué sería algo para celebrar el fin del Estado Nación. Esa, precisamente, será la agenda que desarrollará en las sucesivas conferencias. Traje de hilo de seda negro, muy delgado, Toni Negri baja de su habitación con un gesto apacible. Cuando Osvaldo Quiroga le sugiere que, según su punto de vista, el libro de Job: la fuerza del esclavo debería ser más famoso que Imperio, Negri lanza una carcajada. En cambio se pone serio para explicar la primera de las tesis: en los años 70 se produjo el pasaje de la modernidad a la posmodernidad; del fordismo al posfordismo; del imperialismo al imperio. Esto consiste en "el pasaje de un sistema basado en una nación soberana que se expande más allá de sus fronteras a un aparato multinacional, descentrado y sin fronteras; un intento por estructurar la soberanía en las relaciones del mercado global". Este sistema se denomina imperio y no queda cancelado después de la guerra con Irak. "Es verdad -agrega- que los Estados Unidos se resisten a esto, y entonces, después del 11 de septiembre de 2001 han intentado una suerte de golpe de estado a la estructura del imperio, para retomar el poder y volver al imperialismo. Pero no les ha dado resultado.

Lunes 27. 13:30 hs.

San telmo, en El Viejo Almacén

Almuerzo en el Viejo Almacén con sus editores. "San Pablo es un monstruo -dice Negri- Buenos Aires es bellísima, muy vivible" Mmmm, un hombre que está en libertad desde hace unos meses, después de 24 años, y ya está de nuevo preso: de la mitología porteña y el viejo clisé de la segunda París. Cuenta que caminó por Corrientes. "Es increíble la cantidad de librerías. Hernández Gandhi" Sí, las menciona por el nombre. Dice que no sabe mucho sobre Argentina, que vino "a escuchar y aprender". Habla de Spinoza, de Deluze, de Giorgio Agamben. "Deleuze decía que en esta época el trabajo deviene mujer: cada vez más, en el trabajo intervienen rasgos de afecto, comunicación y cuidado".

Lunes 27. 18:00 hs

Atardecer en Grissinópolis

El primer encuentro público es en la fábrica recuperada Grissinópolis. Lo esperan unos 150 estudiantes, asambleístas, miembros de movimientos sociales. Negri habla de pie y en italiano (despacio para que lo entiendan. Pero también apasionado, con la esperanza de que, además, le crean) y les dedica una clase sobre la noción de multitud. "Multitud es un concepto de clase. Es el proletariado dentro de las nuevas condiciones de producción; es la clase obrera transformada, que incluye a todo trabajador, no sólo industrial, sino también de servicios, de cuidado, educación, salud, comunicación. Las mujeres que trabajan en casa, los estudiantes, los científicos, los desocupados". Esas transformaciones tienen que ver con la creciente importancia del trabajo intelectual, inmaterial, lingüístico, como generador de valor. "Hoy el trabajo que produce más valor es el inmaterial: la actividad intelectual, cooperativa. Que no es hegemónico desde el punto de vista cuantitativo, pero en tendencia es el que genera más valor, riqueza y dignidad al trabajador". Le preguntan si la multitud es un sujeto político. "No, como la clase obrera tampoco lo fue hasta que se organizó". Le preguntan si es precisa la organización. "Sí, el movimiento autonomista no es ni stalinismo, ni anarquismo." Le preguntan por Irak: "La marcha contra la guerra, el 11 de marzo, fue una suerte de 1° de mayo de la multitud posfordista".

Martes 28. 11:00 hs.

Ex Biblioteca Nacional

Por la noche, en una reunión que se suponía debía ser semisecreta pero luego salió en varios diarios, Negri y el Politólogo Giuseppe Cocco cenaron con funcionarios kirchneristas y ex militantes de los 70. Negri -homenajeado pero no obsecuente- se dio el lujo de incomodar: "¿Qué le impide a un grupo de montoneros dar un aumento de salarios?, preguntó. La cena terminó a las dos de la mañana; nueve horas después, la cita era en la ex Biblioteca Nacional. Estaban convocados los representantes del campo cultural. Curiosamente, pocos intelectuales fueron curiosos. Había unas 120 personas, entre ellas Juan Carlos Marín (presentador) Eduardo Grüner, Mónica